miércoles, 20 de enero de 2016

Espejo, espejito mágico...

Trasteando por Internet encontré un espejo bastante grande y pesado por solo 4€, ni el color ni lo simple que era me llamaba la atención pero por ese precio... quien dice que no?





Para hacerle una "gracieta" al asunto tenia por ahí el copete de una mesilla antigua que con un poco de suerte no le iría mal al marco.




Lo primero de todo, lija en mano y a quitar todos los restos de barniz antiguo que tienen las piezas. (me he ayudado de la lijadora eléctrica para evitar el trabajo mas gordo.)





Como la pieza va a ir pintada, tampoco intento sacar ni el color original de la madera ni hago un sobre-esfuerzo quitando barniz, con dejar la superficie bien lisa y rellenar algún hueco con masilla me conformo.


El color elegido y ya que va a ir colocado en la misma habitación que muchas de las piezas de este blog será nuevamente el negro, pero esta vez le terminare con una pátina plateada para darle brillo y un acabado metálico, color plata vieja.




El color negro es una pintura al agua mate normal y corriente, como va a hacer de base tampoco había que complicarse mucho. 



Para el siguiente paso aconsejo utilizar la brocha mas vieja y con el pelo mas duro que tengamos, simplemente vamos a pasar la pátina  por encima con brochazos largos, rápidos y empapando muy poco las puntas de la brocha quitando siempre el sobrante en la misma tapa, yo he usado este producto comprado en unos grandes almacenes del bricolaje. 

Depende del gusto de cada uno y lo plateado que quiera el marco aplicar mas o menos cantidad, yo solo quería algún reflejo y que sobretodo se viera el negro.




Y una vez transcurrido el tiempo de secado y aplicada una capa de barniz al agua, uno las dos piezas con dos clavos finos y vuelvo a montar la luna.  Espejo terminado!!!

Es un trabajo muy sencillo y rápido, no lleva mas de un día y el resultado por el precio invertido es bastante vistoso. 





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